Ruddy Rodríguez: "Nadie tiene derecho a destruir a otra persona"

La actriz dice que su compañía saldará las deudas que tiene pendientes

 

El lunes Ruddy Rodríguez (Anaco, 1967) sumó 50 primaveras, pero a pesar de que cumplía años, fue al evento de lanzamiento de la campaña Actívate por los valores de la Fundación Camino a la Felicidad, de la que es embajadora desde 2002. A la presentación llegó vestida de blanco y con una sonrisa a flor de piel. Bailó tambor con un integrante del grupo Mano e' Tambor. Sin embargo, en más de una ocasión, la emoción le aguó los ojos y le quebró la voz, pero no lloró.

Cumplió con su intervención y luego atendió individualmente a los medios de comunicación que no sólo querían hablar sobre sus 30 años de vida artística, sino también sobre las acusaciones que por presunta estafa pesan sobre ella y sus socios Haik Gazarian y Edgard Meinhardt hechas por algunos trabajadores del filme El vuelo del turpial.

 

-¿Cuál es la situación actual de la película?

-Está parada en este momento, está en reestructuración. La empresa pagará las deudas que tiene que, ojo, inicialmente le debía a 120 empleados y ahora le debe nada más que a 23, y eso lo pagó hace muchísimo tiempo, sólo resta un porcentaje pequeño, pero cuando de verdad tenga los fondos, como cualquier empresa, se honrarán las deudas. Actualmente, los abogados que representan a la compañía tanto en Venezuela como en el exterior están realizando las conversaciones pertinentes.

 

-Siempre ha tenido altos niveles de aceptación, ¿cómo ha hecho para enfrentar la polémica en la que se ha visto envuelta durante el último año?

-Florece y prospera (cita el libro de Camino a la felicidad). Nada ni nadie tiene derecho a destruir a otra persona, a menos que tú lo permitas y siempre he trabajado por mí, por mi país, por lo que creo y seguiré haciendo lo mismo. Pa' lante es de frente, pa' atrás ni para agarrar impulso. Esto me ha servido de aprendizaje y me ha dado mucha más fuerza.

 

-¿Cuáles son sus metas para lo que resta de 2017?

-Hacer El vuelo del turpial o la que salga, bien sea como actriz o como productora. Yo he hecho mis propios calendarios, mis propios discos, produje Venezzia (2009) y quiero seguir adelante en esa área, así como también, actuando en teatro, cine y televisión. Lo que salga. Y ahorita, el 1° y 2 de abril volveré a montar en el Centro Cultural BOD la obra Una mujer con suerte.

 

-Representó a Venezuela en el Miss Mundo, es actriz, ha sido cantante, ¿cómo asume cumplir 50 años en un medio en el que es tan importante el físico y la edad?

-Me lo tomo con Frescolita. Yo estaba muy emocionada por cumplir 50 años, a cada rato decía:  "Ya voy a cumplir", "Me faltan tantos días", todavía no me ha pegado llegar a este número, no me ha pegado llegar a ninguna edad, ¿sabes? Porque mentalmente tengo otra edad y físicamente también. Y me siento con mucha energía. Estoy muy conectada con la niña que llevo dentro y no la voy a dejar morir, quiero seguir teniendo estas ganas de vivir, este empuje para salir adelante. No voy a permitir que mueran mis ilusiones, sueños y esperanzas. A mi niña interna la mantengo, la alimento, soy muy juguetona y mientras tenga la salud, lo demás lo hago yo.

 

-¿Tiene ahora una relación sentimental?

-No, estoy más sola que la una. No se ha dado y está bien, también lo acepto.

 

-¿Qué significa para usted participar en esta campaña y ser la embajadora de la Fundación Camino a la Felicidad?

-Una gran responsabilidad. Todos los venezolanos somos responsables de lo que nos está pasando y tenemos la responsabilidad de que las cosas mejoren, evolucionen. Tengo 15 años siendo embajadora del Camino de la Felicidad y esto para mí es un gran compromiso no solamente en Venezuela sino en otras partes del mundo. He tenido mucha aceptación en el campo artístico y en los medios y quise aportar mi grano de arena para que las futuras generaciones tengan un camino menos empedrado, menos difícil y en el libro que vamos a entregar a un millón de personas nos referimos a 21 preceptos que nos pueden ayudar a recordar quiénes somos y la fuerza que tenemos como seres humanos.

 

-Hay estudios que dicen que los venezolanos se debaten entre la tristeza y la rabia, ¿cómo se combate eso?

-Tenemos que sacar el empuje de donde no lo tenemos y el deber de ayudar a reconstruir Venezuela y recobrar nuestra felicidad. Florecer y prosperar. Es un derecho que nos pertenece y nada ni nadie nos lo puede quitar.

 

El universal

Wiz Khalifa lleva flores a tumba del capo colombiano Pablo Escobar

 

El rapero estadounidense estuvo el viernes pasado en un concierto en esa ciudad y fue una de las estrellas del Festival Estéreo Picnic que terminó este sábado en Bogotá.

 

Bogotá.- El rapero estadounidense Wiz Khalifa llevó flores a la tumba de Pablo Escobar y visitó predios que pertenecieron al narcotraficante en la ciudad colombiana de Medellín, cuyo alcalde tildó al artista de "sinvergüenza" y le exigió pedir disculpas a la ciudad.

"Ese sinvergüenza en vez de haberle llevado flores a Pablo Escobar, le tuvo que haber llevado flores a las víctimas de la violencia, debe ofrecer disculpas a la ciudad", dijo el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, al periódico El Colombiano.

 

El rapero estadounidense estuvo el viernes pasado en un concierto en esa ciudad y fue una de las estrellas del Festival Estéreo Picnic que terminó este sábado en Bogotá.

 

"Todos los que vengan a nuestra ciudad tienen que respetar a miles de víctimas que murieron o que perdieron a sus familias por la guerra contra el narcotráfico, esto lo tenemos que rechazar entre todos", dijo Gutiérrez.

 

Durante su estadía, Wiz Khalifa, de 29 años, además de visitar la tumba de Escobar, que murió en el tejado de una vivienda de la ciudad, en medio de una operación policial realizada el 2 de diciembre de 1993, visitó el edifico Mónaco, en donde vivieron el capo y su familia.

 

El rapero subió a sus redes sociales fotos de sus visitas, lo que generó controversia.

 

En julio del año pasado el reguetonero puertorriqueño J Álvarez usó una camiseta alusiva al fallecido capo en la inauguración de la Feria de las Flores en Medellín.

 

El boricua se presentó a una rueda de prensa con una camiseta con el mensaje "The Cartel", que en la espalda lo completaba la palabra "Escobar".

 

 

El alcalde Gutiérrez aseguró que J Álvarez admitió la equivocación y ofreció excusas a una ciudad.

 

El Universal

The Strokes rebusca en su pasado y echa el cierre al Lollapalooza Brasil

La lluvia dio inicio al concierto -uno de los más esperados del festival-, pero cesó con los primeros acordes de "Someday", un clásico indiscutible de este grupo al que muchos llegaron a considerar como "los salvadores del rock".

Sao Paulo.- La banda neoyorquina The Strokes rebuscó hoy entre sus grandes éxitos en el cierre del Lollapalooza Brasil, una cita sónica marcada por el rock y que esta edición contó con grandes dosis de electrónica.

La lluvia dio inicio al concierto -uno de los más esperados del festival-, pero cesó con los primeros acordes de "Someday", un clásico indiscutible de este grupo al que muchos llegaron a considerar como "los salvadores del rock".

 

Nostálgicos o quizá "saudosos", como dicen los brasileños, los estadounidenses desempolvaron sus mejores temas para hacer vibrar al respetable, que saltó con "Last night" y "Hard to explain", ambas del álbum debut de la banda "Is This It" (2001).

 

De su último trabajo, "Future, Present Past" (2016), The Strokes, una de las bandas de garaje más icónicas del nuevo milenio, tan sólo tocó "Threat of joy" y "Drag queen", una canción que no acabó de convencer del todo a los seguidores que abarrotaron el autódromo de Interlagos, en Sao Paulo.

 

La agrupación liderada por Julián Casablancas realizó varias pausas que despistaron al público y otorgaron al concierto un cierto aire de ensayo, llegando incluso a desanimar a una parte de los congregados poco antes del final de la actuación, que duró cerca de una hora y media.

 

Entre los reclamos de Casablancas por el sonido que llegaba de otros palcos del festival y una cierta apatía en las palabras del vocalista, el batería brasileño Fabrizio Moretti hizo un guiño a los suyos, habló en portugués y decoró su instrumento con una bandera de Brasil.

 

Antes de caer la noche, Two Door Cinema Club conquistó al público más joven del festival con una mezcla de temas consolidados, como "Come back home", y sencillos de su nuevo álbum de estudio "Gameshow", con el que el trío irlandés expone un lado más maduro y consistente, sin abandonar su espíritu indie.

 

Los muchachos prodigio de Irlanda del Norte hicieron saltar a un séquito de veinteañeros con el ritmo de sus canciones, especialmente con su superéxito "What you want", que convirtió el autódromo en una auténtica pista de baile.

 

El pelirrojo Alex Trimble se metió en el bolsillo a los brasileños y les prometió que su próxima visita al país suramericano no tardará tanto en repetirse: "Han sido cuatro años y ha sido jodidamente largo".

 

En otro de los escenarios, el grupo británico Duran Duran convenció a los más veteranos con una vuelta a la década de los ochenta, época en la que la banda se consagró en el firmamento del pop rock.

 

Con cuarenta años de música a sus espaldas y 14 álbumes de estudio, Simon Le Bon y compañía abusaron de sus viejas glorias para despertar nostalgia, pero dejaron de lado su mítico "Save a prayer", ante la decepción de algunos fans.

 

Duran Duran compartió tabla durante algunos minutos con la cantante brasileña Céu, que actuó a primera hora de la tarde en el palco principal del festival.

 

Después llegó el turno del revolucionario artista del rhythm and blues (R&B) alternativo The Weeknd. En auge, el ganador de dos premios Grammy realizó su primera actuación en tierras brasileñas y se metió en el bolsillo a los presentes.

 

El palco brasileño del Lollapalooza reunió el domingo a 90.000 personas, frente a las 100.000 congregadas el sábado, cuando Metallica se entregó de lleno en un concierto de rock duro que duró cerca de dos horas.

 

El sábado también pisaron fuerte Cage The Elephant, The 1975, Glass Animals y de The XX.

 

 

Con cerca de cincuenta actuaciones y dos días de música, Lollapalooza puso fin a su sexta edición en Brasil, su primer destino antes de aterrizar el próximo fin de semana en Buenos Aires y Santiago de Chile.

 

El universal