Venezuela fue el tema de conversación en la OEA por más de cuatro horas

La mayoría de los países de la organización abogó por la situación pacífica de los problemas venezolanos, además del diálogo como método de solución

Diálogo, llamados de atención y preocupación por la situación política-económica-social y humanitaria, además de la no injerencia. Estos son los aspectos que resumen la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) de este martes, encuentro en el que se trató la crisis en Venezuela tras la solicitud hecha por 18 países miembros.

 

Pasadas las 2:00 pm, hora de inicio del encuentro, llegaron los representantes de los 34 países que integran la OEA. El encuentro comenzó después de las 2:45 pm. Tras una hora de intervenciones y cuestionamientos de la legalidad de la sesión, se realizó  la votación nominal para aprobar el orden del día, cuyo único punto fue la discusión de la situación venezolana.

 

El orden del día se aprobó con 20 votos, 11 en contra, dos abstenciones y una ausencia.

 

Los países que votaron para aprobar el orden del día fueron: Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú Santa Lucía, Uruguay. Dos naciones más que las 18 que solicitaron en primer lugar el encuentro el viernes 24.

 

San Vicente y Las Granadinas, Surinam, Saint Kitts y Nevis, Venezuela, Bolivia, Dominica, Ecuador, El Salvador, Haití, Nicaragua y República Dominicana fueron las naciones que votaron en contra.  Mientras que Trinidad y Tobago y Antigua y Bermuda se abstuvieron.  Granada estuvo ausente al momento de realizar la votación.

 

Durante la sesión, que duró más de cuatro horas, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, se refirió a las declaraciones del gobierno venezolano, que lo acusa de injerencia en los asuntos internos de Venezuela.

 

“No es intervencionista la protección de la democracia, así como no es intervencionista la promoción de los derechos humanos”, dijo en su intervención en el encuentro celebrado en Washington.

 

Almagro reiteró que su planteamiento es opuesto a un golpe de Estado: “Es devolverle la soberanía al pueblo, es pedir elecciones”.

 

La representante de Canadá ante la OEA, Jennifer May Loten, afirmó que “Venezuela sigue alejándose de los valores democráticos del hemisferio”.

 

Sostuvo que los Estados miembro se tienen que unir y colaborar para solucionar la crisis en el país.

 

“Todos los Estados miembro tienen el deber de defender la democracia. Es un compromiso que todos debemos compartir. Ningún Estado debe sufrir demoras en las elecciones, deben tener como prioridad a sus ciudadanos”, dijo.

 

El representante permanente de Panamá, Jesús Sierra Victoria, dijo que la salida a la situación de Venezuela tiene que ser por la vía democrática, por elecciones.

 

“Reitero la posición del presidente Juan Carlos Varela de que se respete el derecho a la libre elección de los pueblos”, dijo.

 

Manifestó su apoyo al proceso de diálogo en el país, con la mediación del Vaticano.

 

Ana Rosa Valdivieso,  representante permanente de Perú en la OEA, hizo cuatro peticiones: que se establezca un calendario electoral en Venezuela, se libere a los presos políticos, se atienda la crisis humanitaria y se respete la institucionalidad de la Asamblea Nacional.

 

“Mi país ha señalado en distintos foros su profunda preocupación por la alteración en el orden constitucional que afecta la democracia”, dijo en la sesión extraordinaria.

 

El representante de Chile ante la OEA, Juan Anibal Barria, pidió un diálogo abierto, respetuoso, constructivo y “de altura” en Venezuela.

 

Instó a que todos los actores políticos y sociales puedan ser escuchados, con avances y resultados.

 

El representante de Colombia ante la OEA, Andrés González Díaz, llamó a hacer un esfuerzo colectivo para intentar solucionar la crisis en Venezuela y manifestó su posición de defender la democracia y los derechos humanos.

 

“Se trata de construir una visión común en la medida de lo posible. No se trata de un foro político para acusaciones mutuas, se trata de un foro de análisis y propuestas con esfuerzo colectivo que contribuya a resolver la compleja crisis (…)”, dijo en la sesión extraordinaria en Washington, Estados Unidos.

 

González instó a la separación de poderes en Venezuela, a la liberación de los presos políticos, a que se respete la institucionalidad de la Asamblea Nacional y a que se establezca un cronograma electoral.

 

En el debate la mayoría de los países de la organización abogó por la situación pacífica de los problemas venezolanos, además del diálogo como método de solución.

 

Argentina respaldó el diálogo y pidió respeto a los acuerdos. De igual forma, República Dominicana apoyó las conversaciones entre los venezolanos.

 

Estados Unidos resaltó que existe una preocupación regional por Venezuela y que es necesario que el gobierno venezolano acepte la mano que le extiende la OEA.

 

México indicó que Venezuela debe buscar una solución democrática y pacífica sobre la situación política por la que atraviesa.

 

Paraguay ratificó la disposición de su delegación de aplicar la Carta Democrática Interamericana como medida de presión para la liberación de los presos políticos, el respeto de las decisiones del Parlamento venezolano y la ejecución de elecciones en un plazo de tiempo razonable.

 

Antes de iniciar la votación, el representante permanente de Bolivia, Diego Pary Rodríguez, manifestó su apoyo a Venezuela y su rechazo a la sesión de la OEA. Dijo que el organismo no es democrático, como asegura ser.

 

El vicecanciller Samuel Moncada, en nombre de Venezuela, reiteró que no podía hacerse una sesión sin que el Estado sobre el que hablaban fuera notificado y tomado en cuenta. Reiteró que no había base legal para la naturaleza de la sesión. Consideró que si se discutía sobre Venezuela se violaba la Carta de la OEA y se intervenía en los asuntos internos de Venezuela.

 

El gobierno de Nicaragua, en voz de Denis Moncada, sostuvo que hay una "campaña destructiva sin precedentes" en contra del gobierno venezolano.

El secretario general de la OEA pidió en su último informe, que fue debatido hoy, la aplicación de la Carta Interamericana a Venezuela. Insta a que se convoquen elecciones en 30 días para evitar una posible suspensión del organismo, un proceso complejo que requiere el apoyo de dos tercios (24) de los 35 países miembros, incluido Venezuela 

El Nacional

 

Londres da inicio a la ruptura irreversible con la UE

La primera ministra británica, Theresa May, pidió unidad a su pueblo al iniciar una salida de la Unión Europea que calificó de irreversible, y que pondrá a prueba la resistencia de las costuras europeas y británicas.

 

"Ha llegado el momento de unirnos y trabajar juntos para lograr el mejor acuerdo posible", afirmó en un discurso en el Parlamento, minutos después de que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, recibiese en Bruselas la carta británica que notifica formalmente la salida.

 

"Es un momento histórico que no tiene vuelta atrás", sentenció May, añadiendo: "haremos nuestras propias leyes y tomaremos nuestras decisiones".

 

"No hay razones para pretender que este es un día feliz, ni en Bruselas ni en Londres", le respondió casi de inmediato Tusk.

Al término de dos años de negociaciones, la UE habrá perdido a un miembro del Consejo de Seguridad de la ONU y potencia nuclear, y habrá ganado, a su pesar, un ejemplo que otros sentirán la tentación de seguir.

 

A su vez, Reino Unido podría quedarse sin Escocia e Irlanda del Norte si el descontento de ambas con el Brexit acaba en independencia.

La primera ministra precisó que la regularización de la situación de los tres millones de europeos residentes en Reino Unido será "una prioridad" en las negociaciones.

 

En la carta que envió a Tusk, May invocó el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, cláusula de la salida, la primera de un Estado en 60 años de historia de la UE y tendió la mano a los europeos: "queremos seguir siendo socios comprometidos y aliados de nuestros amigos del continente".

May presidió temprano una reunión extraordinaria del Gobierno y se dirigía al Parlamento en el justo momento en que Bruselas recibió la carta.

- Una factura millonaria como despedida -

 

Los mandatarios europeos tienen previsto establecer sus grandes líneas de negociación el próximo 29 de abril en una cumbre en Bruselas, sobre la base de la propuesta que Tusk les presentará antes del viernes.

Las negociaciones propiamente dichas empezarán a finales de mayo, principios de junio, y el primer cara a cara entre May y los líderes de los 27 será el 22 de junio.

 

May quiere una ruptura neta y renunciará al mercado único para poder controlar la inmigración, lo que ha despertado preocupación en sectores estratégicos como la banca y los constructores de automóviles, muy dependientes de sus negocios en la UE.

En cambio, el principal negociador europeo, Michel Barnier, pretende que los tres millones de ciudadanos europeos en Reino Unido conserven sus derechos.

 

Sin embargo, la cuestión que protagonizará el inicio de las conversaciones será la factura a pagar por Reino Unido.

Aunque todavía no hay cifra oficial, se estima que los compromisos presupuestarios adquiridos por Londres ascienden a hasta 60.000 millones de euros (64.000 millones de dólares).

El ministro de Finanzas, Philip Hammond, admitió a la BBC que habrá que pagar -"no se puede tener todo"-, pero discrepó del montante, atribuyéndolo a una estrategia: "después de todo, esto es una negociación".

- '¡Libertad!' -

 

Este miércoles, las portadas de los medios antieuropeos tenían un tono eufórico. El Daily Mail hablaba de "¡Libertad!" y The Sun ilustraba la suya con una gran foto de los acantilados de Dover, la muralla física que protege al país de las invasiones europeas.

En el otro extremo ideológico, The Guardian advertía de un "salto a lo desconocido".

El referéndum del 23 de junio de 2016 (52% a favor frente a 48% en contra del Brexit) dejó heridas por cicatrizar en la sociedad británica y este miércoles coincidirán manifestaciones de protesta y muestras de alegría y alivio.

"Estoy contenta. Creo que podemos defendernos perfectamente solos. ¿Qué hacen por nosotros? Nada", explicó Christine Garrett, de 66 años, una jubilada del barrio londinense de Bethnal Green.

"Estoy contenta porque estoy harta de inmigrantes, eso es todo lo que tengo que decir", sentenció Irene, de 63 años, mientras Julia Rogers, de 38, estimaba que se avecina "un desastre".

 

El ingreso británico en la UE se produjo en 1973, tras dos negativas del presidente francés Charles de Gaulle, que estaba convencido de que los británicos eran unos europeos reticentes que iban a actuar como caballo de Troya de Washington.

Reino Unido prosperó económicamente como miembro, moldeó el bloque y le arrancó concesiones: se le permitió quedarse al margen del euro y del espacio Schengen, obtuvo la creación del mercado único, la ampliación del bloque a los países del Este y que se le reembolsara dinero del presupuesto agrícola, al famoso grito de Margaret Thatcher "quiero que me devuelvan mi dinero".

- Se muere el sueño de Churchill -

 

Todo ello no bastó para acabar con la percepción, entre parte de la prensa y el público, de que Bruselas era un nido de burócratas empeñados en subyugar a las instituciones británicas con regulaciones caprichosas, como el tamaño de las bananas, un bulo difundido por el actual ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, cuando era corresponsal del Daily Telegraph en la capital belga.

Los jóvenes, las mujeres, Londres, Irlanda del Norte y Escocia votaron a favor de seguir en la UE, pero los ancianos, los hombres en general y el resto de Inglaterra y Gales, acabaron sacando a Reino Unido de la UE contra todo pronóstico, iniciando una ola que acabaría recorriendo el Atlántico y propiciando la elección de Donald Trump.

 

"Crees conocer el sentimiento que reina en el resto del país, pero luego... Es una pena", lamentó Lauren Papendorf, una londinense de 26 años que sólo ha conocido a su país dentro de la UE.

 

 

Como muchos sondeos y analistas, Papendorf no vio venir el Brexit y el fin del sueño de Winston Churchill, el primero en formular, en 1946, el anhelo de "unos Estados Unidos de Europa". Si llegan algún día, lo harán sin su país.

 

AFP

 

Australia moviliza al ejército tras el paso del ciclón Debbie

Varias ciudades seguían aisladas del mundo este miércoles en el norte de Australia, tras el paso del violento ciclón Debbie, que arrancó tejados y dejó yates varados, mientras el ejército se movilizaba para las operaciones de rescate.

El ciclón Debbie, de categoría cuatro, alcanzó el martes el estado de Queensland y tocó tierra entre Bowen y Airlie Beach.

Las fuertes ráfagas de viento destruyeron algunos de los lugares más turísticos de la región.

Luego fue degradado a depresión tropical, pero la Oficina de Meteorología advirtió sobre la posibilidad de violentas ráfagas y de lluvias "intensas" que podrían "provocar crecidas".

Las carreteras que van a Bowen, Airlie Beach y Proserpine estaban cerradas por culpa de los árboles caídos y unos 50.000 hogares no disponían de electricidad.

Por el momento, el ciclón no parece haber causado muertos. Un hombre resultó gravemente herido el martes a consecuencia del derrumbe de un muro.

Los servicios de socorro empezaron a tratar de evaluar los daños este miércoles.

El ejército, ayudado por helicópteros y aviones, comenzó su despliegue para ayudar en la rehabilitación de infraestructuras y en el abastecimiento de emergencia de comida, agua y gasolina.

La primera ministra de Queensland, Annastacia Palaszczuk, que acudió a Bowen en helicóptero, dijo que las evacuaciones preventivas de decenas de miles de personas habían salvado vidas.

"Los daños no son tan grandes aquí como temíamos inicialmente, pero numerosos árboles están en el suelo, hemos visto tejados desprendidos de las casas", declaró antes de salir hacia Prosperine.

Algunas de las islas más turísticas por estar cerca de la Gran Barrera de Coral se vieron muy afectadas.

El hotel Daydream Island Resort explicó haber sufrido daños graves, principalmente en el embarcadero y en las habitaciones.

"Las condiciones eran extremas, con lluvias abundantes y violentas ráfagas de viento que dañaron el hotel y sus alrededores", declaró en un comunicado.

En unas imágenes difundidas en las redes sociales, se podía ver un avión ligeramente volteado, yates varados, postes eléctricos derrumbados y árboles que destrozaron casas.

El alcalde del consejo regional de Whitsunday, Andrew Willcox, describió Bowen como una "zona de guerra". "Esta magnífica ciudad costera está medio destrozada, pero vamos a reconstruirla", dijo a la televisión Channel Nine.

La tormenta llegó con ráfagas de hasta 270 km/h.

Las autoridades habían pedido a los habitantes que se prepararan para la tormenta más violenta desde el ciclón Yasi de 2011, que destruyó numerosas viviendas en el norte de Queensland.

 

 

AFP